#1656-JUSTICIA YA! Arriba las y los que luchan!

Tras décadas de lucha llegan finalmente a juicio oral el Pozo de Banfield, el Pozo de Quilmes y El Infierno. ADRIANA CALVO PRESENTE!!!

“Ese día hice la promesa de que si mi beba vivía y yo vivía, iba a luchar todo el resto de mis días porque se hiciera justicia”. Con estas palabras, nuestra entrañable y querida Adriana Calvo marcaba su camino y sellaba su compromiso militante por la JUSTICIA en su declaración del 29 de abril de 1985 ante el Juicio a las Juntas. Han pasado ya 35 años desde ese testimonio, y 10 desde su fallecimiento, y todos, absolutamente todos los días del resto de su vida luchó por el JUICIO Y CASTIGO a TODOS LOS GENOCIDAS, por los delitos cometidos contra todos los compañeros y compañeras. Por eso, por su dureza y por su ternura, decimos que este juicio es posible gracias a ADRIANA, que acá estamos dando el presente en tu nombre, con tu nombre, que NUNCA SERÁS OLVIDO, que todo lo que sembraste crece y vuela, y que seguimos diciendo NO HAY OLVIDO, NI PERDÓN, NI RECONCILIACIÓN.

EL JUICIO 

El próximo martes 27 de octubre de 2020 a las 10 hs tendrá inicio el muy esperado, reclamado, exigido, durante años, juicio por delitos cometidos en el pozo de Banfield, el pozo de Quilmes y el Infierno (Brigada de Investigaciones de Lanús).

La cita será ONLINE, a través de la página www.cij.gov.ar y del canal de youtube de “Poder Judicial – Videconferencias, Audio & Video”: https://youtu.be/RMDYKS8srnE, y se continuará con las audiencias todas las semanas.

El tribunal interviniente es el Tribunal Oral Federal N.º 1 de La Plata y las causas son las que investigan los delitos cometidos en «El Infierno», que funcionó en la sede de la Brigada de Investigaciones de Lanús con asiento en Avellaneda; en los Pozos de Quilmes y Banfield, Brigadas de Investigaciones de Quilmes y Banfield, respectivamente).

Los tres mencionados campos de concentración formaron parte del denominado CIRCUITO CAMPS, circuito represivo que nucleó y coordinó al menos 30 centros clandestinos de detención, tortura y exterminio en La Plata y Gran Buenos Aires Sur, entre los años 1974 y 1983.

Los genocidas imputados que llegan a este juicio son 16 de un total inicial de 29 que murieron o fueron apartados por los años de demora e impunidad (ver comunicado Justicia Ya Laplata. 

Cómo llegamos hasta acá

El largo camino de memoria, verdad y justicia que nos trajo hasta este juicio se inició en los mismos campos de concentración, cuando nuestros compañeros  y compañeras guardaron en sus memorias los nombres, apodos, señas, datos, rostros de quienes compartían cautiverio con ellos y ellas; cuando trataban de recordar los nombres y características de los represores para poder denunciarlos algún día; cuando iban acopiando huellas de los espacios en los que estuvieron, los sonidos que escuchaban, los olores que sentían, los dolores que vivieron. Allí verdaderamente comenzaron los procesos de memoria del terrorismo de estado en Argentina. Y sus testimonios nacieron apenas salieron, al contarle a sus familias, a sus compañeros y compañeras, al buscar y contactar a los familiares de los compañeras y compañeros que quedaron en el campo con los datos que se podían memorizar contactar a familiares de los compañeros de cautiverio, al hacer las primeras denuncias judiciales; luego, en los pasillos de la CONADEP, en los juicios iniciados en los primeros años del gobierno constitucional. 

Siguieron largos años de impunidad, de Punto Final y Obediencia Debida, en los que Adriana, y muchos otros sobrevivientes, familiares, compañeras, compañeros y organizaciones emprendieron el camino de reconstruir paso a paso lo ocurrido durante el terrorismo de estado.

Desde la AEDD, fueron años de mucho trabajo, de buscar testimonios de pares, de sobrevivientes. Se confeccionaron fichas de registro testimonial, se realizaron entrevistas, investigaciones, se entrecruzaron datos, y se armaron los Trabajos de Recopilación de Datos (TRD), verdaderos rompecabezas que fueron reconstruyendo las historias, identificando y denunciando a los culpables, y exigiendo justicia en cada lugar del país y del mundo que quisiera escuchar. Fueron años y años de brindar testimonio, una y otra vez.

A partir de la reapertura de los juicios, tras la nulidad de las leyes de impunidad en 2003, Adriana fue impulsora de la creación de espacios de participación y militancia para el juicio y castigo a los genocidas, por todos los delitos cometidos contra todas las compañeras y compañeros. 

Con el impulso de la movilización popular y el clima político creado a raíz de la rebelión popular de diciembre de 2001, constituimos Justicia Ya! con el objetivo preciso de quebrar la lógica de la impunidad por el camino de la constitución de una fuerza social, basada en el protagonismo del movimiento popular en toda su diversidad plural y formas de expresión política, capaz de conquistar Justicia para todas las víctimas y por todos los crímenes contra la humanidad cometidos por el Terrorismo de Estado, para no solo vindicar a nuestros compañeros sino hacernos cargo de sus sueños y banderas, para volver a plantear un horizonte de cambio verdadero para nuestro pueblo.

Así participamos desde esos años en este largo camino de años de lucha, asentados sobre unos objetivos bien claros:

  • Coordinación político-jurídica

Impulsar las causas reabiertas en septiembre de 2003 a partir de un nucleamiento de organismos de DD.HH., organizaciones sociales, políticas y compañeros que fueron víctimas directas del sistema represivo y concentracionario, para instalar políticamente la demanda de justicia derribando la impunidad de los genocidas y la extensa cadena de impunidades construidas hasta nuestros días.

  • Querellantes

Sumar a la mayor cantidad posible de organismos, organizaciones y compañeros para que se presenten como querellantes en las causas contra los genocidas, reafirmando nuestra convicción de que sólo con participación se puede garantizar el avance de las causas y el logro del juicio y castigo efectivo de los responsables de la desaparición, el asesinato, la tortura y la persecución de miles de compañeros. 

  • Todos por Todos y Todas

Acusar a todos los represores que participaron del genocidio, imputándolos por todos y cada uno de los y las compañeras y compañeros que pasaron por los campos de concentración y/o que fueran secuestrados, torturados, abusados, desaparecidos, asesinados. 

  • Juicios por campo

Impulsamos hasta las máximas instancias posibles la realización de juicios que abordaran una visión integral de los delitos cometidos en cada campo de concentración, que permitiera juzgar a todos los represores por cada uno de los compañeros y compañeras, y que se incluyeran todos los delitos cometidos en el mismo, evitar la fragmentación de las causas en infinitos tramos o incidentes, y permitir la comprensión de la magnitud del genocidio perpetrado en nuestro país. 

  • Genocidio

Acusar por Genocidio en todas las causas. Desde el año 2005 llevamos adelante los debates políticos y jurídicos que nos permitieran avanzar en la condena que reconozca la existencia de un genocidio en nuestro país así como una sanción correspondiente en nominación, en pena y en cumplimiento de cárcel común. Conquistamos grandes avances en ese sentido, y seguimos sosteniendo la necesidad de profundizar la lucha político-jurídica de esta exigencia.

Con esas herramientas nos organizamos, forjamos y participamos activamente en el Espacio de JUSTICIA YA! en La Plata

Algunos pocos delitos cometidos en el Pozo de Banfield y otros CCD de la zona fueron investigados en la causa nº 44, conocida como Causa Camps, a partir de 1984. A partir de las leyes de impunidad, durante casi 20 años se mantuvo el manto de silencio, encubrimiento y complicidades; y para cuando se reiniciaron los juicios a los genocidas, ante los pedidos de las querellas de contar con causas unificadas y conectadas por circuitos represivos, distintas estructuras y funcionarios judiciales se declaraban “incompetentes” para llevar adelante las causas de manera integral. En febrero de 2006 se reabrió la causa del Pozo de Banfield. En octubre del 2008 el espacio presentó ante el Juez Arnaldo Corazza, el pedido de indagatoria de alrededor de 170 represores que actuaron en el Pozo de Banfield por los delitos cometidos a 279 víctimas entre 1974 y 1979, y que se describen en el TRD de la AEDD (http://exdetenidosdesaparecidos.org/el-infierno-pozo-de-banfield-pozo-de-quilmes/). Además de esas víctimas identificadas con nombre y apellido, se presentaron, en aquel momento, los datos incompletos de 60 víctimas y los nombres completos de 24 mujeres que estuvieron embarazadas en el Pozo de Banfield o parieron allí, siendo una de ellas, nuestra compañera Adriana Calvo. De esas 24 mujeres, 17 tuvieron a su bebé y todavía 8 continúan desaparecidos. 

El derrotero siguió con requerimientos fiscales y procesamientos acotados de represores y de víctimas durante esos años, hemos presentado quejas por retardo de justicia ante diversas instancias y inalmente en el año 2012, se eleva el primer tramo, otros en el 2017 y en 2018. 8 años tardó en iniciarse el debate, 14 años después de reabierta la causa.

En el caso del Pozo de Quilmes, la causa se inició el 27 de febrero de 2006, con la presentación como querellante de la AEDD junto al TRD Pozo de Quilmes  que funcionó en el período 1975-1979), sufrió los mismos retardos y recién el primer tramo fue elevado recién en el año 2015.

El CCD “El infierno”, recientemente incorporado a esta causa unificada, funcionó en la sede de la Unidad Regional II de la Brigada de Investigaciones de Lanús (URIIBIL) en pleno centro de Avellaneda, en la calle 12 de octubre N°234 de Avellaneda, Provincia de Buenos Aires, donde hoy funciona un Espacio Municipal de la Memoria. Fue parte del denominado «Circuito Camps». Pasaron al menos 75 compañeras y compañeros entre 1976 y 1978.

La causa se inició con el testimonio de nuestra compañera Nilda Eloy quien denunció su secuestro, las torturas y delitos sexuales que sufrió. En diciembre de 2001, en el marco del Juicio por la Verdad de la Cámara Federal de La Plata, se tomó declaración a Miguel A. Ferreyro, quien fue reconocido por Nilda por la voz como el cabo de guardia de “El Infierno”. Nilda, que falleció en noviembre de 2017, unos meses después de la elevación de este tramo del juicio, no estará para ver a Ferreyro juzgado. La impunidad no sólo afecta biológicamente a los genocidas que mueren sin juicio ni condena, sino que también han muerto muchos compañeros y compañeras que pusieron su vida y sus testimonios en primer plano durante años. 

Nuestra compañera Nilda fue un pilar imprescindible para las causas contra los genocidas en La Plata, y para las luchas por la justicia en todo el país, para las luchas sociales, culturales, políticas de nuestros pueblos. Su ausencia nos sigue doliendo, nos sigue movilizando a continuar su lucha, y allí estaremos también sosteniendo sus sueños y su sonrisa.

En cada lucha, ellas y ellos están..

En este juicio que unifica delitos cometidos en tres campos de concentración contra aproximadamente 480 compañeros y compañeras (de más de 700 que hemos recopilado). Algunos de ellos pasaron por más de uno de esos centros clandestinos del horror. Muchos de sus cuerpos continúan desaparecidos hasta el día de hoy. Hay personas adultas hoy que fueron apropiadas durante el genocidio, y que siguen sin conocer su verdadera identidad habiendo nacido en el viejo cruce de Alpargatas, en la Comisaría 5ta, en el Hospital de Quilmes y otros CCD. Muchas de sus madres fueron desaparecidas y/o asesinadas en el Pozo de Banfield. También fueron activos campos de concentración que utilizó el Plan Cóndor: decenas de compañeros y compañeras uruguayos, chilenos, paraguayos, bolivianos pasaron por esos campos y muchos y muchas, continúan desaparecidos.

Además de desaparecer sus cuerpos, los genocidas pretendieron desaparecer sus vidas, sus historias, sus proyectos políticos. Durante muchos años lo hicieron, pero nuestros pueblos nunca dejaron de luchar, de organizarse, de construir memorias, de levantar rebeldías.

Este juicio no es el que queríamos, es el que logramos construir con años y años de trabajo, de poner el cuerpo, de dolores profundos, de alegrías colectivas. Este juicio será un paso más en el camino que nos propuso Adriana:

JUSTICIA PARA TODAS LAS COMPAÑERAS Y COMPAÑEROS 

CÁRCEL COMÚN PERPETUA Y EFECTIVA YA A TODOS LOS GENOCIDAS

RESTITUCIÓN DE LA IDENTIDAD A LAS HIJAS Y A LOS HIJOS APROPIADOS

NO OLVIDAMOS, NO PERDONAMOS, NO NOS RECONCILIAMOS

30.000 PRESENTES

ARRIBA LAS Y LOS QUE LUCHAN

Asociación de Ex Detenidos-Desaparecidos, 24 de octubre de 2020